Si ya has hecho algún crucero, seguro que te sonará esto: al reservar te preguntan si perteneces al "club de viajeros" o "club de miembros" de la naviera. La mayoría de la gente lo ignora o no le da importancia. Craso error. Llevo trece cruceros — siete con una naviera y cinco con otra — y hoy tengo un estatus bastante alto en las dos. Te cuento cómo funciona esto de verdad y por qué merece la pena tomárselo en serio si ya eres de los que repite.

¿Qué es el programa de fidelidad de una naviera y cómo se sube de nivel?

Es un sistema de puntos: por cada crucero que haces, y por cada noche que navegas, acumulas puntos. Cuantas más noches, más puntos — no es lo mismo un crucero de cinco días que uno de dos semanas. Y también influye el camarote: una suite acumula más puntos en una misma semana que un interior, y un balcón en categoría alta acumula más que un interior o un exterior normal.

Es importante entender dos cosas. Primero, que los puntos son individuales, por persona, no por camarote — aunque, claro, a cada persona del mismo camarote le suman el mismo número. Y segundo, que los puntos no se cuentan hasta que vuelves a puerto: aunque vayas a hacer un crucero de siete noches, no te los suman hasta que termina el viaje, normalmente una o dos semanas después.

Según vas acumulando puntos, subes de nivel — bronce, plata, oro, platino, cada naviera lo llama de una forma distinta —, y con cada nivel te van dando más ventajas para tus próximos cruceros.

¿Qué ventajas reales tiene tener un estatus alto en una naviera?

La principal es el descuento en todo lo que compras a bordo: restaurantes de especialidad, wifi, excursiones... El porcentaje sube con tu categoría, desde un 3-5% en los niveles iniciales hasta un 25% o incluso un 40% en los más altos. Y aquí hay un detalle que mucha gente no sabe: si contratas estas cosas ya estando en el barco, suele haber un recargo (de un 10-20%, según lo que sea) respecto a contratarlas antes de embarcar. Si tienes descuento por tu estatus, ese recargo se compensa, o incluso sale más barato que precontratado.

Luego están las ventajas visibles: un cóctel de bienvenida específico para los socios del club, y si tu nivel es alto, algo más exclusivo — un espectáculo especial, una cena en un restaurante de especialidad, una botella de champán o prosecco esperándote en el camarote con unos bombones, según la naviera y el nivel.

Y hay una ventaja que nadie cuenta pero que es real: cuando pides una bebida, le das al camarero tu tarjeta de habitación para que compruebe si la tienes incluida. Si ve que tu tarjeta es de un nivel alto, te trata mejor — no porque te conozca, sino porque sabe que eres alguien que vuelve, y es lógico que como negocio cuiden más a quien repite. Lo he notado también en reservas de restaurante: en un evento del club con varios cientos de personas a bordo, siempre nos trataban de maravilla en las cenas de grupo, en parte por el volumen, pero también porque todos teníamos un estatus alto.

¿Merece la pena fidelizarse a una sola naviera?

Sea cual sea la naviera con la que viajes, fidelízate en el momento — es gratis, y así cada vez que vuelvas a viajar te suma para subir de nivel. Te lo explico con una comparación: he volado muchísimo en mi vida, un año llegué a coger 52 vuelos, uno por semana. Tenía tarjeta de fidelidad de las cinco o seis aerolíneas con las que volaba más, y aun así nunca llegué a acumular descuentos reales para futuros viajes. Absurdo.

Aquí, con solo trece cruceros repartidos entre dos navieras, ya tengo un estatus alto en ambas. ¿Por qué la diferencia? Porque un crucero cuesta más que un vuelo, y la gente repite menos en crucero que en avión, así que las navieras dan puntos generosos para incentivar la repetición. Si ya viajas bastante en crucero, esto es un hack importante: fidelízate sí o sí, porque vas a subir de nivel más rápido de lo que crees.

¿Cuáles son los errores más comunes con los programas de fidelidad?

El primero, no registrarse. Es gratis, y las navieras insisten precisamente porque quieren tenerte en su base de datos para que vuelvas — aprovéchalo. El segundo, no saber que puedes reclamar puntos de cruceros ya hechos: si viajaste y no estabas registrado, muchas navieras te dejan escribir y pedir que te cuenten los puntos de ese crucero, dentro de un plazo (unos seis meses a un año). Y el tercero, perder puntos de un crucero por no tener la reserva vinculada automáticamente a tu perfil del club — pasa más de lo que parece, y es una pena, porque con todo lo que dan, vale la pena estar pendiente.

¿Cómo encaja esto con el club de viajes?

Se pueden combinar perfectamente. Al subir de estatus en la naviera, te dan descuentos para tus próximos cruceros con ellos. Pero lo mejor es que, comparando precios con gente que tiene el estatus más alto de la naviera, nuestros precios a través del club siguen siendo mejores. Y la naviera te suma los puntos igualmente, aunque no le hayas comprado el crucero directamente a ella. Así que te ahorras dinero reservando por el club, y sigues sumando puntos con la naviera — lo mejor de los dos mundos.

¿Cuál es el consejo más importante para aprovechar el sistema de fidelidad?

Regístrate en el club o programa de todas las navieras con las que vayas a viajar — de entrada, sin pensarlo, porque es gratis. Si no tienes preferencia entre navieras, échale un ojo a sus programas de fidelidad antes de elegir: si uno te resulta más atractivo que otro, prioriza esa naviera en tus próximos cruceros. Pero tampoco hace falta obsesionarse — los puntos suben rápido y de forma generosa, no necesitas doscientos cruceros para tener un buen estatus.

En resumen

  • ¿Qué es el programa de fidelidad de una naviera? Un sistema de puntos por crucero y por noche navegada (más puntos cuantas más noches y cuanto mejor sea el camarote), que te va subiendo de nivel.

  • ¿Cuándo se cuentan los puntos? Solo después de terminar el crucero, normalmente una o dos semanas más tarde.

  • ¿Qué ventajas da un estatus alto? Descuentos crecientes en compras a bordo (hasta un 25-40%), detalles de bienvenida, y mejor trato general por parte de la tripulación.

  • ¿Merece la pena fidelizarse aunque no sepas si vas a repetir con esa naviera? Sí — es gratis y no tiene ninguna contrapartida negativa.

  • ¿Se puede combinar con reservar a través de un club de viajes? Sí: ahorras en el precio del crucero por un lado, y sigues sumando puntos de fidelidad con la naviera por otro.

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